Este es un instructivo para destruir un país con alto potencial de crecimiento y una oportunidad histórica increíble para desarrollarse.
1) Genere un crecimiento del PBI durante un periodo de años acompañando el crecimiento mundial y dilapide todo lo que pueda en gasto público, principalmente destinado a su propio sostenimiento en el poder. No genere ningún fondo anticíclico ante el menor indicio de recesión mundial. Países tercermundistas como Chile, Brasil o Uruguay hacen eso (espantosos países gobernados por la derecha). Al fin, ¿qué van a enseñarnos esos chilenos que los liberamos nosotros, esos brasucas que sólo saben bailar y emborracharse y esos uruguayos que son casi una provincia nuestra?
2) Aplaste a cualquier sector de la economía real que produzca bienes o servicios que son demandandos por la humanidad toda, a modo de ejemplo, producción agropecuaria. Castíguelos, en nombre de la patria, con aumento de retenciones, políticas restrictivas, trabas a la exportación y un discurso beligerante.
3) Destruya todo contrato vigente, con especial preferencia sobre aquellos que representen compromisos asumidos por el país de abastecimiento de productos o servicios a países. Este punto es más efectivo si se trata de países con escaso peso en el mercado mundial como China (soja y aceites), Brasil (trabas a las importaciones) o Rusia (carnes).
4) Establezca un discurso único. Aprovéchese de los medios públicos para efectuarlo. Compre a precio vil un productor caído en desgracia que haga un uso adecuado de archivos de tevé en beneficio del gobierno. Genere desde el propio portal de noticias estatal sólo noticias positivas, sin espacio para la opinión de la oposición. Si ello no fuera suficiente, permita a empresarios amigos (y facilite de ser necesario el dinero para ello) la compra de radios, canales de TV y diarios. Si aun ello no fuera suficiente, genere una ley de medios acorde a sus necesidades, usando como argumento la destrucción de monopolios de información.
5) Desautorice la crítica del Diario A por tener una directora sospechosa de ser madre adoptiva de niños de padres desaparecidos; del Diario B por chorrear en sus páginas oscuros intereses sojeros; castigue al Diario C no dándole pauta de publicidad oficial así se ahoga financieramente.
6) Amenace con estatizar todo aquello que esté a su alcance, cuando la empresa se niegue a aceptar entre sus socios a un accionista amigo del gobierno, o a aplicar el precio o tarifa que el Gobierno establezca. Vuelva a "manos del pueblo" (principalmente sus pérdidas) las aerolíneas, los teléfonos, el correo, el transporte... Busque el canal de TV de mayor rating y exíjale que venda o amenácelo con intervenirlo; trate que la amenaza sea constante, así a cambio rellenan su programación con un conductor simpático que haga juegos estúpidos, con una blonda conductora que tenga entrevistados light, o con Los Simpsons (siempre efectivos; además sólo se la agarran con Bush)
7) Cree una realidad paralela. Intervenga el organismo de estadísticas del país y convenza con sus números a la población que no hay aumento de precios, ni crecimiento del desempleo, ni generación de nuevos pobres. Lo que la gente perciba es secundario, y en su defecto, atribúyalo a los medios que estén en contra del gobierno o a la especulación de algunos pocos.
8) Hable. Hable siempre. Ocupe los silencios. Hable horas, días, use la cadena oficial más que el baño. Inaugure el mismo tomógrafo en distintos hospitales, los mismos 20 km de ruta del año pasado, el mismo caño de agua que inauguró hace dos años y se volvió a romper. Siempre con movilización rentada, hable de USA en una localidad con alto nivel de inseguridad, del Juez Griesa en un pueblo con sequía, del Banco Central en una ciudad con alto nivel de desempleo. Total nadie sabe nada.
9) Ahuyente inversiones capitalistas destinadas a la producción cuando las mismas no provengan de empresarios amigos y dóciles a sus exigencias. Vulnere la seguridad jurídica y establezca autoritariamente las condiciones sobre todo a países que están desesperadísimos por invertir en nuestra patria: EEUU, China, Brasil, España, Francia, que saben que de no hacerlo acá, sus empresas tambalearían. En paralelo, destruya a las empresas argentinas díscolas, ahogándolas financieramente hasta que se vean obligadas a vender.
10) Someta cruelmente la coparticipación de impuestos o la distribución presupuestaria sólo a los distritos que le muestren obediencia ciega, castigando a aquellos que no lo hagan con una absoluta indiferencia. Premie con obras públicas a las provincias domesticadas, llene con dinero a las localidades que se encuadren en el Gran Proyecto Nacional. La gente que vive en las provincias opositoras, que aprendan a votar o esperen hasta ver a su gobernador arrastrarse hasta el trono del monarca.
Una vez cumplidos los 10 pasos, si aún el país no está hecho pelota, aplique el siguiente punto:
11) Eche la culpa de todo a los demás, sin el menor atisbo de autocrítica. Diga que los partidos de la oposición, algunos jueces, los medios sobrevivientes de los puntos 4 y 5, los sectores de la producción, EEUU (siempre es efectivo), el efecto Jazz, los fondos buitres, los jueces de tribunales internacionales, los golpistas, la oligarquía, el que sirve café y mira de costado, el pobre que se le ocurre pedir limosna, el campesino que se queja de su campo seco o inundado, todos ellos forman parte de una conspiración internacional de extrema derecha destinada a destruir el Gran Proyecto Nacional.
Así, el país quedará hecho pelota, Ud. enriquecido, y la culpa como siempre, será de los demás.
Abrazos Varios
1) Genere un crecimiento del PBI durante un periodo de años acompañando el crecimiento mundial y dilapide todo lo que pueda en gasto público, principalmente destinado a su propio sostenimiento en el poder. No genere ningún fondo anticíclico ante el menor indicio de recesión mundial. Países tercermundistas como Chile, Brasil o Uruguay hacen eso (espantosos países gobernados por la derecha). Al fin, ¿qué van a enseñarnos esos chilenos que los liberamos nosotros, esos brasucas que sólo saben bailar y emborracharse y esos uruguayos que son casi una provincia nuestra?
2) Aplaste a cualquier sector de la economía real que produzca bienes o servicios que son demandandos por la humanidad toda, a modo de ejemplo, producción agropecuaria. Castíguelos, en nombre de la patria, con aumento de retenciones, políticas restrictivas, trabas a la exportación y un discurso beligerante.
3) Destruya todo contrato vigente, con especial preferencia sobre aquellos que representen compromisos asumidos por el país de abastecimiento de productos o servicios a países. Este punto es más efectivo si se trata de países con escaso peso en el mercado mundial como China (soja y aceites), Brasil (trabas a las importaciones) o Rusia (carnes).
4) Establezca un discurso único. Aprovéchese de los medios públicos para efectuarlo. Compre a precio vil un productor caído en desgracia que haga un uso adecuado de archivos de tevé en beneficio del gobierno. Genere desde el propio portal de noticias estatal sólo noticias positivas, sin espacio para la opinión de la oposición. Si ello no fuera suficiente, permita a empresarios amigos (y facilite de ser necesario el dinero para ello) la compra de radios, canales de TV y diarios. Si aun ello no fuera suficiente, genere una ley de medios acorde a sus necesidades, usando como argumento la destrucción de monopolios de información.
5) Desautorice la crítica del Diario A por tener una directora sospechosa de ser madre adoptiva de niños de padres desaparecidos; del Diario B por chorrear en sus páginas oscuros intereses sojeros; castigue al Diario C no dándole pauta de publicidad oficial así se ahoga financieramente.
6) Amenace con estatizar todo aquello que esté a su alcance, cuando la empresa se niegue a aceptar entre sus socios a un accionista amigo del gobierno, o a aplicar el precio o tarifa que el Gobierno establezca. Vuelva a "manos del pueblo" (principalmente sus pérdidas) las aerolíneas, los teléfonos, el correo, el transporte... Busque el canal de TV de mayor rating y exíjale que venda o amenácelo con intervenirlo; trate que la amenaza sea constante, así a cambio rellenan su programación con un conductor simpático que haga juegos estúpidos, con una blonda conductora que tenga entrevistados light, o con Los Simpsons (siempre efectivos; además sólo se la agarran con Bush)
7) Cree una realidad paralela. Intervenga el organismo de estadísticas del país y convenza con sus números a la población que no hay aumento de precios, ni crecimiento del desempleo, ni generación de nuevos pobres. Lo que la gente perciba es secundario, y en su defecto, atribúyalo a los medios que estén en contra del gobierno o a la especulación de algunos pocos.
8) Hable. Hable siempre. Ocupe los silencios. Hable horas, días, use la cadena oficial más que el baño. Inaugure el mismo tomógrafo en distintos hospitales, los mismos 20 km de ruta del año pasado, el mismo caño de agua que inauguró hace dos años y se volvió a romper. Siempre con movilización rentada, hable de USA en una localidad con alto nivel de inseguridad, del Juez Griesa en un pueblo con sequía, del Banco Central en una ciudad con alto nivel de desempleo. Total nadie sabe nada.
9) Ahuyente inversiones capitalistas destinadas a la producción cuando las mismas no provengan de empresarios amigos y dóciles a sus exigencias. Vulnere la seguridad jurídica y establezca autoritariamente las condiciones sobre todo a países que están desesperadísimos por invertir en nuestra patria: EEUU, China, Brasil, España, Francia, que saben que de no hacerlo acá, sus empresas tambalearían. En paralelo, destruya a las empresas argentinas díscolas, ahogándolas financieramente hasta que se vean obligadas a vender.
10) Someta cruelmente la coparticipación de impuestos o la distribución presupuestaria sólo a los distritos que le muestren obediencia ciega, castigando a aquellos que no lo hagan con una absoluta indiferencia. Premie con obras públicas a las provincias domesticadas, llene con dinero a las localidades que se encuadren en el Gran Proyecto Nacional. La gente que vive en las provincias opositoras, que aprendan a votar o esperen hasta ver a su gobernador arrastrarse hasta el trono del monarca.
Una vez cumplidos los 10 pasos, si aún el país no está hecho pelota, aplique el siguiente punto:
11) Eche la culpa de todo a los demás, sin el menor atisbo de autocrítica. Diga que los partidos de la oposición, algunos jueces, los medios sobrevivientes de los puntos 4 y 5, los sectores de la producción, EEUU (siempre es efectivo), el efecto Jazz, los fondos buitres, los jueces de tribunales internacionales, los golpistas, la oligarquía, el que sirve café y mira de costado, el pobre que se le ocurre pedir limosna, el campesino que se queja de su campo seco o inundado, todos ellos forman parte de una conspiración internacional de extrema derecha destinada a destruir el Gran Proyecto Nacional.
Así, el país quedará hecho pelota, Ud. enriquecido, y la culpa como siempre, será de los demás.
Abrazos Varios
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